domingo, 15 de julio de 2007

Capitulo 0.0 de Kyoko by Kyoko-chan




Capitulo 0.0 de Kyôko - ¡Welcome to Winged Paradisse! .:*:. El poder del sueño .:*:.


Como cada día, ya casi al ocaso, salía de “Garrongs” la tienda de antigüedades en la que trabajaba a media jornada. Hoy, había tenido poco trabajo ya que no habían entrado más de un par de personas en todo lo que iba de tarde, así que Martha, la dueña del local, me había ofrecido volver antes a casa. Pero aun así, como cada día, me quedé a hacer horas extras, ya no por el dinero, sino porque estar allí era lo único que me distraía y a lo único que le encontraba sentido, tal vez, de mi monótona vida. Mi casa no se encontraba a más de un cuarto de hora de camino, así que no me solía tomar la molestia que coger el autobús o el tren, que paraban justo enfrente, e iba caminando tranquilamente. Allí no me esperaba nadie, así que no tenía porqué darme prisa en volver a entrar en la fría mansión, pero acogedora al mismo tiempo, que me habían dejado mis padres como “herencia”; ya que habían desaparecido hace varias décadas, sin dejar rastro alguno de que hubieran existido alguna vez. Tan sólo, dejando atrás un pequeño trozo de papel garabateado, en el que se podía leer:

“Para evitar futuras catástrofes, es mejor que nos separemos ahora. Fdo: Tu querida familia” Nunca logré entender a lo que se querrían referir con eso de “futuras catástrofes” ni en lo que se les pasó por la cabeza para dejar a una niña, que apenas llegaba a los sesenta centímetros de altura, sola en aquella inmensa casa. Pero yo continué tirando adelante, no se puede decir que llevara una vida ejemplar, pero lo hacía como podía. Nunca se me habían dado demasiado bien las relaciones con la demás gente al estar acostumbrada a adentrarme en mi soledad, y los vampiros tampoco son demasiado bien aceptados por la multitud. Así que en mi larga vida me vi obligada a ir cambiando de colegio cada vez que se esparcía algún rumor sobre mí acerca de ese tema, antes de que se hiciera demasiado popular y llegara a demasiados oídos innecesarios. Pero, aún así, acabé una extensa lista de carreras universitarias sin problemas. No es que me gustara estudiar, pero tenía muy buena memoria y como tampoco tenía otras cosas más importantes que hacer, debido a las limitaciones de la apariencia con la que me veían los humanos, me dediqué a sacarme títulos de materias muy diversas. Tras mi paseito diario, al fin llegué a casa, era de un estilo antiguo y con un aire misterioso para la mayoría de la gente, que aunque lo evitaban, pasaban por los alrededores. Para mí ésa había sido mi casa desde que tenía uso de razón y no la cambiaria por nada del mundo. Chasqueé los dedos y, de cada una de las cuatro antorchas apoyadas en la pared del vestíbulo, surgió una llama que se encargaban de iluminar la sala. Tras atravesar el vestíbulo, apagué la antorchas con otro chasquido de mis dedos; y me dediqué, como cada vez, a encender, a mí paso, y a apagar, cuando las dejaba atrás, todas las múltiples antorchas que debía contener aquel infinito pasillo que recorría toda la casa. Al llegar a la última habitación del tercer piso, la mía, me adentré en ella, me tumbé en el mullido colchón de mi ataúd (una de las pocas tradiciones que me habían inculcado mis padres era esa), que a diferencia de la mayoría, era bastante espacioso y me dormí antes de que me diera tiempo a taparme. Aquel día estaba muy cansada, más de lo normal, aunque últimamente, desde que descubrí aquella especie de marca en forma de dos alas negras en la parte exterior de mi tobillo izquierdo mi cansancio había aumentado considerablemente… y, cada vez, iba a mayor. A la mañana siguiente, me desperté todavía somnolienta, a veces me asombraba hasta yo de mi misma, después de dormir algo más de quince horas seguidas (que se dice rápido eso) todavía tenía sueño, me estaba empezando a preocupar seriamente sobre mi estado de salud. Sabia que ir al medico no me serviría de nada ya que yo no tengo las mismas enfermedades que los humanos, así que ni siquiera me molesté en ir. No había nada que pudiera provocarme dormir tantas horas seguidas. No realizaba ningún ejercicio tan agotador como para hacerme dormir como una marmota, y era imposible que mis pequeñas prácticas de tiro con arco me provocaran tal cansancio. Mire de desperezarme y enfriarme un poco las ideas dándome una ducha de agua fría, pero nada. Me vestí con lo primero que pillé del armario, bajé a la cocina a comer algo y después tras encender las velas de la gigantesca lámpara que adornaba el techo de la biblioteca con un suave chasquido de mis dedos, me senté en una antigua butaca de madera y me dispuse a retomar mi lectura ya empezada hace algunos días. Se me pasó el tiempo volando, dejé mi libro de portadas antiguas y páginas amarillentas, debido a la longitud de su vida, encima de la gran mesa que ocupaba el centro de la habitación. Me dirigí a mi habitación cojí mi bolso de tela negro y con el dibujo de una muñeca de trapo de color grisáceo dibujado en él. Al mirar mi reloj para ver del tiempo del que disponía antes de que empezara mi jornada de trabajo, observé que tan sólo quedaban unos pocos minutos, así que me vi obligada a utilizar la teletransportación para no llegar tarde. […] Acabada mi jornada de trabajo, retomé mi camino a casa, esta vez, me costaba trabajo respirar, mis parpados luchaban en una ardua batalla contra el impulso que les empujaba a cerrarse y cada vez hacía más esfuerzos para avanzar un pie delante del otro. Con un grandísimo esfuerzo logré llegar a mi apreciada mansión, atravesé el vestíbulo y el longitudinal pasadizo hasta mi habitación. Una vez allí, me senté en el borde de mi ataúd, con las piernas juntas y los brazos sosteniéndome la cabeza. Jadeaba y hacia un enorme esfuerzo en continuar respirando. Tenía muchísimo sueño, una parte de mi quería dormirse y descansar, pero la otra se resistía ya que el lo mas profundo de mi ser, había algo que me decía que si ahora daba mi brazo a torcer, probablemente hoy habría sido la ultima vez que habría visto brillar al sol desde la Tierra. El tiempo pasaba y la situación cada vez iba a peor, sentía que ya mis músculos flaqueaban y que el cansancio que se cernía sobre mi era una carga demasiado pesada como para poderla soportar mucho mas sobre mis flacuchos hombros. Los últimos minutos de mi existencia se me hicieron eternos, mi respiración cada vez se me hacia mas pesada y ahora era mucho mas entrecortada que al principio. Lo sabía, ya me había dado cuenta, por mucho que me costara reconocerlo: la llama de mi vida se apagaba. En cuestión de segundos vi como toda mi vida pasaba de largo, todo lo que había vivido, desde mi nacimiento, hasta ahora… Ya no aguantaba mas, mis esfuerzos flaquearon tan solo un instante, pero eso bastó; para que la muerte, tan segura de su victoria, me tomara entre sus brazos. Lo que ocurría después de la muerte, no era como me había imaginado, no se tornaba todo negro ni tampoco mi alma se separaba de mi cuerpo a través de mi boca. Si no que, para mi sorpresa, el alma que habitaba en mí empezó a encoger hasta llegar ha hacerse lo suficientemente pequeña como para poder moverse con libertad. Me encontraba en un lugar que al parecer siempre había anidado en mi interior pero del cual ni yo misma conocía la existencia. La luz turbia de la que disponía el ámbito no era suficiente para iluminarlo por completo, pero a lo lejos de un amplio pasadizo que se hallaba frente a mí, se alcanzaba a distinguir una esfera de luz azulada. ¿Qué era todo eso? ¿Había estado en mi interior todo este tiempo y no me había percatado de su existencia?

- Así es – pronuncio una voz en algún lugar indescifrable.

- ¿Puedes leer mi mente? ¿Quien eres? – me gire analizando todos los rincones de aquel espacio con la esperanza de vislumbrar alguna silueta entre las tantas sombras difusas que provocaban las lámparas del lugar.

- No te esfuerces en buscarme pequeña. Ya me estas viendo, estoy frente a ti.

En mi cara, casi sin quererlo, se dibujo una mueca que manifestaba mi estado de confusión. Volví a mirar a mi alrededor y entonces comprendí.

-¿Eres la esfera?

- Bueno, no exactamente, pero algunos me llaman así. Acércate, no tengas miedo. Mi nombre es Vramit, soy el portal que te llevará a lo más profundo de tu alma. Debes traspasarme. Esto de conducirá a tu destino.

-¿Qué? Pero si estoy muerta. ¿No se supone que ahora tendría que subir al cielo o bajar al infierno? No entiendo nada. ¿Y que se supone que hay en lo mas profundo de mi alma? Y además,… destino, ¿Qué es eso? Nunca he creído en el destino, y no hay ningún motivo que me empuje a cambiar de opinión, y menos después de muerta.

- Demasiadas preguntas jovencita. Eres una de las elegidas, has de llegar a Winged Paradisse y cumplir el destino que te ha sido concedido.

- Ya te he dicho que nunca creí en eso.

-Ahora no importan tus creencias, lo único que debes hacer es traspasarme. ¡Venga, rápido! Piénsalo, no tienes nada que perder.

- ¡Me niego a ir!

La misteriosa voz susurró algo por lo bajo y de repente mis pies comenzaron a moverse solos, se deslizaban sobre un suelo frío de granito. Intenté detenerlos, al tiempo que le pedía a Vramit que parara, pero todos mis esfuerzos fueron en vano. Atravesé todo el pasillo hasta llegar hasta él. Mis pies empezaron a levitar, y en el momento en el que yo ya flotaba por completo, una fuerza me absorbió dentro de él como si de un imán se tratara. Atravesé volando, durante unos segundos que me parecieron eternos, una gran cantidad de espacios en los que no se podía distinguir prácticamente nada, excepto algunos colores un tanto borrosos. Noté como a medida que iba llegando a mi lugar de destino mi alma se iba adentrando en otro cuerpo, exactamente igual que poseía en la Tierra. Era una sensación extraña, pero no me disgustaba del todo. Al fin, salí disparada hacia fuera y aterricé, dando un gran golpe contra el suelo mullido por la hierba y la tierra fértil que separaban: a un frondoso bosque, de unos puntiagudos y empinados acantilados de la costa que eran atizados con furia por la gran fuerza del mar. El sol radiaba con fuerza, y lo máximo que alcancé a distinguir a lo lejos fue un enorme castillo de carácter medieval del cual sobresalían las torres por encima de los árboles más altos del bosque. A los pocos segundos, la vista se me empezó a nublar, comencé a sentirme débil y antes de que pudiera darme cuenta me vi desmallada en el suelo de aquel gran lugar desconocido.



By : Kypko-chan*Copyright 2007 *propiedad de The Shadow In The Mirror Web

Capitulo 0.0 de Anais by Selphie-chan89




~*~Capitulo 0.0 Capitulo de Anaís~*~ "Bienvenida a Winged Paradise""¿Eres la muerte?



- ¡Anaís!- me gritaba mamá desde la entrada del gimnasio

- Deja ya las prácticas y ve a clase Yo me giré agotada y sonreí, tenia razón, aun tenia que prepararme. Tras ducharme y vestirme salí de mi casa, corriendo como siempre, no es que me gustara hacer ejercicios extra…llegaba tarde. Mientras corría sentí como alguien me llamaba.

Ya hacía tres meses que lo oía, desde que ese tatuaje apareció en mi muñeca. Miré a mi alrededor confusa, intentando entender que ocurría.

- ¡Anaís!- gritó alguien a mi espalda Mi corazón se aceleró de repente al sentir como el brazo de Tom me rodeaba.

- ¡Buenos días!- dije intentando encubrir mi nerviosismo

- ¿Me has traído lo que te pedí?- preguntó él- Quedamos en que dejaría en paz a Marilin si tu me traías todos los días el almuerzo

- ¿Te crees que soy tu criada?- pregunté- La primera, si tocas a Marilin te mato, la segunda, te haré el almuerzo porque yo quiera no porque tú me obligues, y la tercera- cogí su mano y comencé a retorcerle los dedos- si vuelves a tocarme que corto la mano, ¿te ha quedado claro?

- ¿Qué esta pasando?- preguntó Marilin nuestras espaldas

- ¡Ah! ¡Lo estaba ayudando a levantarse!- le dije sonriente y soltándolo

- Marilin yo…- Tom quiso continuar esa frase, pero al cruzar su mirada con la mía decidió callarse

- Vamonos a clase, ¿vale?- dije cogiendo la mano de Marilin

Habían estado saliendo tres meses, el primer mes ya le había sido cinco veces infiel, por lo que no iba a permitir que siguiera cerca de ella.

- Gracias- dijo ella llorando, era demasiado delicada y sensible, se pasaba casi todo el tiempo entre lágrimas- Aunque nosotros hayamos cortado tu sigues ayudándolo, eres muy buena persona

- No lo soy, Marilin, él cortó contigo porque yo se lo pedí. Él no era bueno para ti

- ¿Eso lo decidiste tu sola?- preguntó molesta. Respiró profundamente y se tranquilizó- Esta bien, si tu lo decidiste entonces no puedes haberte equivocado

Esas palabras me hicieron tremendamente feliz. Marilin era lo único que me quedaba a parte de mi madre, mi padre murió siendo yo una niña y mi madre me crió sola. Marilin siempre iba a verme entrenar a las clases de artes marciales que enseñaba mi madre, siempre parecía muy modosita, pero aún así notaba cierta admiración al vernos. Un día al fin se atrevió a hablarme y nos hicimos amigas.

- ¿Por qué no nos fugamos las clases?- pregunté- Podríamos ir a comer helados, seguro que a estas horas no habrá nadie

- ¿Estas loca? Hoy tenemos examen

- Vale, vale- dije riendo mientras la empujaba hacia delante

Por un momento miré hacia la carretera, y algo llamó mi atención. Allí había alguien, estaba brillando y se elevaba a centímetros del suelo. Esa persona se giró y me miró fijamente, tras eso me señaló y perdí el conocimiento.

Oía la voz de Marilin gritando, podía sentir sus lágrimas sobre mis mejillas pero no podia moverme, incluso sentí que ni podia respirar, hasta que todo se volvió oscuro, como en un sueño. - Al fin has llegado- dijo una voz desde la oscuridad- Llevo llamándote desde hace meses

- ¿Perdón?- pregunté riendo- Yo solo oía mi nombre ni siquiera sabia de donde, ¿qué se suponía que debía hacer?

- Está bien, vengo a avisarte de que has sido invitada al mundo de Winged Paradise

- ¿Yo? ¿Invitada? ¿En serio? ¿Y que sitio es ese?- pregunté ofuscada

- Es donde debes ir tras morir - ¿De que estas hablando? ¿Yo he muerto?- pregunté llena de curiosidad

- ¿No te acuerdas? Saltaste a la carretera y te atropellaron

- Vaya, pues no ha dolido nada ¿Eres la muerte? Que mala persona, podrias mostrar tu cara en lugar de hablar en la oscuridad, que cobarde- dije riendo

- Anaís, ¿estas dispuesta a afrontar los desafíos que te deparan en Winged Paradise?- preguntó seriamente

- ¡Por supuesto!- grité animada En parte pensaba que no seria mas que un estupido sueño, aunque tuviera tantas ganas de saber de que trataba esa aventura también tenia miedo de separarme de la realidad. ¿Qué pasaría ahora con mamá? Estaría sola de nuevo, ¿y Marilin? ¿Quién iba a protegerla ahora?

- ¡No, espera! ¡Yo no quiero morir aún!- grité

- Es tarde para cambiar. Si quieres volver de veras luchar con todas tus fuerzas.

- ¿Contra qué debo luchar?- pregunté gritando mientras sentía como esa voz se iba apagando

- En seguida lo averiguaras, recuerda; solo vive

Parpadeé un par de veces, el sol hacia estragos en mis ojos. Todo a mí alrededor era completamente verde y el aire limpio, más que el de mi mundo. El cielo, la tierra, hasta lo pájaros me parecían distintos, hasta mi ropa cambió por completo. Unos vaqueros cortos y una camiseta blanca que se ataba al cuello, era lo que me cubría el cuerpo, y en los pies unas sandalias. Nunca antes había creído que algo así pudiera pasarme, y estaba ansiosa por saber que mas cosas había en este nuevo mundo.

- ¡Esto es genial!- dije riendo acostándome en la hierba y mirando el cielo

- Dame una razón para no matarte ahora mismo- dijo una grotesca voz desde arriba

El sol hacia que me resultase imposible verle el rostro.

- Pues que ya lo estoy- dije sonriendo despreocupada


By : Selphie-chan89*Copyright 2007 *propiedad de The Shadow In The Mirror Web

Capitulo 0.0 de Puchy by Taxistapuchy




Capítulo 0.0 de Puchy


SHOCK AUDITIVO



00.30: Conversación por el MSN. Messenger entre Puchy y Taora, una amiga de Puchy.

P: Bueno Taorilla, que me voy que, mañana me queda un día…..bufff menudo día.

T: ¿Por? ¿Que tienes que escalar el Everest y después bajarlo?

P: jajaja, que graciosa. Mañana sacan disco nuevo los Winged

T: ¿De verdad? ¡No lo sabía!¡ Dios que emoción! ¡Resérvame uno!

P: ¿Qué emoción? La tienda va a estar a tope mañana por la mañana, y aunque esta bien tener clientes, esto va a ser un caos, por lo que dicen las estadísticas entre mañana y pasado, por nuestro pequeño negocio, y único en su especie, pasarán unos cien clientes, es decir se calculan unos 70 el primer día y unos 30 o más el segundo.

T: ¿Enserio? ¿Y como estas tan segura de que ocurrirá lo que predices?.............

P: Sencillamente estoy segura, por que es en único lugar que sale mañana, o eso me dijo Clarky hace un rato

T: JJ ¿Clarky no es el guitarrista del grupo?<>

P: Exactamente; Estuve hablando con él hará dos horas o asi, ya que mañana por la tarde tengo que ayudarles a los técnicos con las pruebas del sonido para el concierto.

T: ¡Para el carro!¿ Estuviste hablando con el mejor guitarrista de todos los tiempos y no me lo dijiste? y ¿ de que concierto me hablas?

P: UPSSSSSSSS…… Se me escapo, era una sorpresa… Mañana por la noche actúan en directo los Winged en el local que esta abajo del nuestro, sólo podrán ir al concierto aquellos que compren los cinco primeros discos, los técnicos, los dueños de la tienda y empleados, pero como yo ayudó con las pruebas de sonido y soy dueña del negocio me dan dos entradas…Y¿ A que no sabes quien va a venir conmigo?

T:¡¡¡¡¡¡¡¡ Te quieroooooo!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡ Gracias!!!!!!!!!!! ¿Y a que hora es? Cuéntame.

P: No te preocupes por eso, mañana pásate por la mañana por la tienda y te la doy, ya que yo puede que llegue un poco tarde al concierto, ya que después de currar me iré a dar una duchita, ¿¿OK??

T: Esta bien, mañana sobre las 11.30 estoy por hay…. Bueno descansa, no te enredo más, jijiji. UN besazo y que duermas bien, que lo necesitas.

P: Gracias, nos vemos mañana ^^

<> Tal como le dije a Taora no tardé mucho en darme una ducha e irme a dormir, necesitaba descansar para el cansado y agobiante día de mañana. Esa noche tuve un sueño un poco peculiar, lo resalto ya que no suelo soñar con nada, o eso creo yo, porque al día siguiente no me acuerdo de nada. En ese sueño aparecía en una especie de pueblo perdido en medio de un desierto; lo que primero me llamó la atención fue la bola formada por las diversas ramillas que iba encontrando a su paso y que se movía de un lado a otro a una velocidad vertiginosa. De lo siguiente que recuerdo es estar tirada en un cuadra pintada de un color marrón cobrizo, y llena de paja por el suelo, pero lo que en realidad me llamo la atención y a la vez me asusto un poco fue la presencia a mi lado de un caballo pinto, el cual me recordó mucho a Hidalgo, el caballo de la película Océanos de Fuego. Poco después se nubló la imagen y abrí los ojos, despertándome de aquel extraño sueño.

- ¡¡¡¡Pero que ven mis ojos!!!!!!!! ¡¡¡¡SON LAS 8 DE LA MAÑANA!!!!!!!!!!!!!! ¡¡¡Ya llego tarde!!!!!! Me duché rápidamente, me puse mis pantalones vaqueros, mi camiseta de Bon jovi, mis cascos y como no, mis converse falsas con los cordones de estrellitas rojas y me fui corriendo a la tienda. Cuando llegué a mi destino una cola de más de veinte personas salía por la puerta delantera. Para entrar fue todo un show ya que la gente se creía que me estaba colando, pero menos mal que allí estaba nuestro cliente habitual, para salvarme de aquellas furiosas personas que se me echaban encima como fieras salvajes. Una vez conseguí entrar en la tienda me puse a hacer mi trabajo, es decir ayudar a la gente a buscar lo que deseaban, pero esta vez no me costó mucho ya que todos los clientes iban en busca de lo mismo, el maravilloso, increíble y nuevo disco de los Winged. A media mañana, mientras que yo atendía en caja, llegó Taora para recoger la entrada que le había prometido el día anterior; aprovechando su esperada visita me tomé un descansito y fuimos a tomar algo a la cafetería de al lado. En el rato que pasé con ella le intente animar por la extraña desaparición de Eiri, ya que las dos estábamos muy preocupadas por ella, no sólo hablamos de eso si no que también planeamos lo mucho que nos divertiríamos en el concierto de por la noche. Después de ir a trabajar fui a comer a casa de mi madre, que como no, siempre tan maravillosa ella me había preparado mi comida favorita, una buena y gran pota llena de lentejas…Hay que decir que me puse las botas, jajaja. A las 17:00, después de mi siesta rutinaria me marché para ayudar a los técnicos de sonido, llegué veinte minutos después, y allí me estaban esperando algunas personas como: el famoso compositor americano Desmond Child y mi guapo, simpático y gran amigo Tomás. Y manos a la obra, ahí estábamos cinco técnicos profesionales y yo, la novata del grupo, he de decir, antes de narrar lo siguiente, que hace un tiempo que noto como en mi se desarrolla una fuerza interior que por lo que he observado me permite controlar a placer el sonido y la música, también tengo que resaltar que ese magnífico poder que me ha sido otorgado no sé controlarlo. En seguida me avisaron de que me tocaba ser la encargada de las pruebas de sonido de la guitarra eléctrica de Clarky, my hero. Emocionada me acerqué a uno de los amplis que estaban en el escenario. Sin ni si quiera llegar a tocarlo se produjo un agudo pitido (piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…..) el cual me dejó aturdida. Tras aquel extraño mareo abrí los ojos y fue entonces cuando me llevé el mayor susto de toda mi vida, a que no sabéis donde estaba? El lugar donde había aterrizado era el lugar de mi sueño y podía ver como aquella bolita ramificada se movía sin sentido hacía donde el viento la llevaba. Cuando me di la vuelta para explorar aquel sitio algo chocó contra mi cabeza y caí inconsciente sobre la arenosa tierra.


By : Taxistapuchy*Copyright 2007 *propiedad de The Shadow In The Mirror Web

Capitulo 0.0 de Eiry by Hyatt








ò.Ó{El hipnotizador François}Ò.ó

[*Viajando a Winged Paradise*]





-¡Buenas noches señoras y señores y bienvenidos al espectáculo del hipnotizador François!

Eran las doce de la noche y ahí estaba yo con Ángel , mi novio, viendo un absurdo espectáculo de hipnotismo. La verdad es que yo creo que todo esto está trucado y que nada es real, sólo estaba allí porque a él le encantaban ese tipo de cosas.

De repente entre aplausos apareció el mencionado hipnotizador, uno de los mejores del mundo según decían por ahí.

-Gracias señoras y señores y bienvenidos. Hoy comenzaremos hipnotizando a alguna muchacha del público….mmmm……por ejemplo esa de ahí-dijo señalándome.

Yo en parte no quería subir,pero por otro lado así la gente se podría dar cuenta de que todo es una farsa, así que finalmente me levanté y me dirigí hacia el escenario. Una vez arriba me mandó sentarme en una silla y entonces me dijo:

-Gracias por colaborar. Ahora imagínate un mundo lleno de frondosos árboles, repleto de playas donde tomar el sol…en fin imagínate el paraiso….¡eh! pero cierra los ojos,jeje. Ahora voy a contar hasta tres y te vas a quedar dormida; uno, dos y tres…

En ese momento algo extraño me ocurrió. Abrí los ojos de repente. Fue como si me hubiese despertado de un sueño.

Pero…..¿dónde estaba? El lugar en el que estaba no era la sala de actos del hotel mas caro de la ciudad, estaba en una habitación sin puertas ni ventanas. Que extraño… no sabía que hacia allí, no recordaba nada de lo ocurrido. De repente apareció un diminuto niño que me dijo:

-¡Hola Eiry! Me llamo Gilmi. Te estaba esperando. ¿Estás preparada? -¿Preparada para qué? ¿En dónde estoy? ¿Qué es todo esto? ¿Dónde está Ángel?-pregunté poniéndome histérica.

-Tu simplemente sígueme, te encontrarás con gente conocida en nuestro mundo.-me respondió sonriendo levemente.

-Bueno de acuerdo, te seguiré.

Gilmi pronunció unas palabras en un idioma extraño y de la nada se abrió una puerta de la que salían unos rayos de luz cegadores. El niño me hizo un gesto con la mano para que pasará delante de él y así hice. Nada más cruzar la puerta comencé a notar algo de frío y de humedad en mi cuerpo. Estaba tirada en una playa con la ropa empapada. Me levanté aturdida y con alguna pequeña magulladura por el golpe. Gilmi vino hacia mi y me dijo sonriente:

-Este es un mundo llamado Winged Paradise. Y yo de ti me apartaría de ahí porque me parece que Taora ya viene, jeje.

-¿Taora? ¿ Mi mejor amiga Taora? – pregunté sorprendida.

-Sí, esa misma-respondió sonriendo Gilmi.

En ese preciso instante se abrió una especie de puerta en el cielo y por la cual alguien cayó estrepitosamente.

Efectivamente,¡ Era Taora!¿ Pero por qué estábamos las dos aquí?¿ Por qué nosotras?

-¡Bienvenida a Winged Paradise! –le grité eufórica.




By : Hyatt*Copyright 2007 *propiedad de The Shadow In The Mirror Web

Capitulo 0.0 de Kaykun by Thooru




Capitulo 0.0 de Kaykun “El camino...correcto?”


-Vamonos hija, ya es hora de irse.

-Ahora voy-dije secandome las ultimas lagrimas

Estaba en el cementerio, junto a toda la familia. La razón, mi abuelo había muerto, según los medicos había sido por la edad que tenía y todo eso. Pero yo no estaba muy convencida.

Era navidad, ya había pasado dos meses de la muerte de mi abuelo, pero despues de que el muriera cada noche había tenido el mismo sueño.

Iba volando con unas extrañas alas hacía donde sentía la voz de mi abuelo pidiendo ayuda, pero siempre entremedio se me aparecía una sombra la cual me decía:

”no puedes cambiar el pasado, adentrate en el futuro”, y despues de esas palabras siempre me despertaba.

Tambien despues de la muerte descubrí que tenía dos bultos largos en cada parte lateral de la espalda

-Mama, hoy he invitado a los amigos del colegio para que vegana jugar a casa con los jugetes del cole, no te importa,no?

-Pues claro que no, hija. Has tenido suerte, ya que acabo de llegar de comprar comida para merendar y para picar un poco. ¿Y a que hora vendran?

-Me dijeron que para las 6 o asi estara.

-Vale hija. Y una cosa, que tal tu mancha de nacimiento, te duele?

-Un poco pero no mucho. Gracias por preocuparte. Ya no me acordaba, la mancha de nacimiento....¿

Era una mancha con forma de mariposa?No lo se exactamente, había alas negras y tambien un cuerpo de algun animal, pero no lo sabía con certeza. Y ultimamente despues de haber pasado todo lo que pasó, me dolia cada día. Llegaron los amigos y lo primero que hicimos fue comparar los regalos y merendar.

Mi madre nos preparo leche con galletas de chocolate, las cuales no duraron mucho, ya que parecíamos unos posesos a la hora de comer.

-Oye y ¿Por que no jugamos a este juego?

-“Un juego en el cual si empiezas, nunca podras parar”, una frase un poco mitica para la publicidad.

-Bueno pero por probar no pasa nada ¿no?

Empezé a leer las instrucciones, se trataba de un juego en el cual tenias que ir aceptando retos; es decir, tu tirabas los dados y según el numero que te salia ibas a casillas diferente y en cada una había un desafiamiento diferente. Estuvimos jugando y la verda, no estaba nada mal el juego, era muy realista.

-Bueno ahora me toca a mi-dije toda feliz-, si saco un cinco habré ganado. Tire y al suerte estaba a mi lado, ya que sace un cinco. Si pasaba la ultima prueba habría ganado. La prueba decía:

“Si una marca se haya en tu cuerpo, nueva vida obtendrás. A la burbuja deberas enseñar las marca y a disfrutar”

Me quede un poco anonada, y solo pense en la marca de nacimiento. Me levante y me acerque a la burbuja que había en el centro del tablero, entones decidí enseñarle la marca. De repente empecé a ver como todo a mi alrededor daba vueltas y como a burbuja me tiraba hacía dentro. Cuando me desperte vi todo negro, y escuchaba una voz que salia de una persona que tenía delante.

-¿Preparada para tu nueva vida?

-¿Mi nueva que?

-Vida.

-¿Ehh, y tu quien eres?

-Soy el alma de tu abuelo.

-Un momento, basta ya de tonterias,

-No es ninguna tonteria. La alma de tu abuelo, es decir, yo, llevo mucho tiempo esperando este momento para guiarte hasta Winged Paradise.

-¿Winged Paradise? -Si un lugar en el cual te esperan muchas sorpresas y te aguardan muchos peligros. Y ese mundo se halla en tu alma.


By : Thooru*Copyright 2007 *propiedad de The Shadow In The Mirror Web

Capitulo 0.0 de Lust by Oscuriya






Capitulo 0.0 de Lust : Bienvenida a Winged paradisse...demonio


Como casi todos los sábados iba camino al encuentro de mi presa.

Pero hoy hacia un calor odioso aunque esta vez había quedado con un tío de veinticuatro años, alto, rubio y con los ojos azules.

Que había osado llamarme enana y no había cosa que me diera más coraje.

Ahora iba a hacerle pagar por ello. Lo encontré apoyado en la pared con aire tranquilo y de chulo dominante, me acerque por la espalda y le puse una navaja en el cuello, entonces me acerque a su oreja y le dije:

-¡Buu! El me agarro la muñeca y se giro cuando me vio alzo una ceja y dijo

-Vaya mira por lo menos eres alta-y sonrió

Yo fruncí el ceño y me solté de él, entonces me dijo

- bueno que ¿ vamos a ver la peli?

Entonces le mire de arriba abajo, pase mi escáner personal y realmente estaba muy bueno así que le dije:

-¿Porque no mejor subimos a tu piso?

El se rió y dijo: ¿estas segura que quieres subir a solas conmigo?no querría que te asustaras……. Yo sonreí y dije: bueno no tengo nada de lo que asustarme porque al fin y al cabo para ti soy solo una cría ¿no? el sonrió y dijo: tienes razón….

Su piso quedaba a 10 minutos de allí así que yo mientras trazaba mi plan vengador mentalmente; sé arrepentiría de todo……En cuanto llegamos cogimos el ascensor y abrió la puerta del piso, me dijo -pasa…

Entre hasta el salón, no era gran cosa pero estaba bien; oí que la puerta se cerraba ,entonces se sentó a mi lado y dijo:

-Bueno ahora si quieres podemos ver una peli aquí…..yo asentí y dijo: -podemos ver………. Yo lo corte y dije:

- ¡Veremos lo que yo decida!

Él me miro y dijo: -A mi no te me vas a poner chula….

yo sonreí y dije: -No, sólo te estoy diciendo lo que vamos a ver….¡recuerda que aquí mando yo! El se rió y dijo: -Eso no es cierto yo soy mayor que tu así que yo mando…. yo le mire fijamente y dije: -¡jamás podrás conmigo!

Él volvió a reír y añadió: -Si que podré contigo soy un tío de 24 años mas alto y mas fuerte que tu, eso sin añadir que podría jugar contigo hasta cansarme yo me reí y dije:

-inténtalo! ahora mi mirada se había vuelto desafiante con un tono morboso, él se tumbo sobre mi y me besó, yo le mordí el labio y el soltó un suspiro, sus manos se pusieron sobre mis muslos separándolos, entonces hice palanca y me gire haciendo que cayera al suelo y yo poniéndome encima el dijo:

-¡¿Quieres jugar eh!? intento quitarme de encima pero no pudo, yo sabia muy bien como manejar la situación, comencé a morderle el cuello y le lamí los labios, comenzaba a excitarse, sabia que el estaba perdiendo el control por momentos , pero eso lo dejaba mas débil ante mí; dejé que se pusiera encima y empezó a bajar por mi escote, por mi estomago y desabrochó y quitó el pantalón, empezó a besarme desde el pie hasta que llegó al interior del muslo donde se paró y dijo:

-mmmm……este tatuaje es muy sexy

Yo me senté en el suelo de golpe y lo mire, era cierto tenia un tatuaje,pero ¿Que hacia allí? él volvió a tumbarme y ya era clara su erección, sabia que tenia que pararlo porque sino no podría controlar la situación, volví a ponerme sobre el y le dije:

-aun piensas que soy una cría….

El entrecortadamente dijo: -no….admito que me equivoque…..

Yo me reí y dije: - mmm solo eres un niñato

Me levante de encima y le dije: -ahora te quedaras así para que aprendas a respetarme Prácticamente me suplico perdón pero ya no me interesaban si mostraban debilidad perdía el interés; me vestí y salí de allí al subir al ascensor volví a mirar el tatuaje, no sabia como había llegado allí, volví a casa rápidamente sin entretenerme mas, cuando llegue no había nadie, me extrañó ,me asome a la ventana y todo el mundo había desaparecido……supe que algo raro estaba pasando ,de pronto note una presencia detrás mía ,no me dio tiempo a volverme ,un hombre me agarro por detrás , me pego a su cuerpo y me susurro al oído:

-Bienvenida a Winged paradise…demonio…

Después todo se volvió negro…y supe que nunca volvería a mi mundo…nunca…mientras me escuchaba a mi misma expirar…

¿Porque?.



By : Oscuriya*Copyright 2007 *propiedad de The Shadow In The Mirror Web

Capitulo 0.0 de Anger by LeiaPF





CAPITULO 0.0 de Anger ...La pasión trae complicaciones ¿Bienvenida a Winged Paradisse?...prefiero mi galaxia.


Una grandiosa tarde me aguardaba, por fin tras muchos meses trabajando duramente dando clases de inglés a niñatos mimados podría comprarme esa guitarra eléctrica negra y blanca que tanto deseaba.
Rápidamente me vestí, y me puse en mi muñeca derecha una pulsera de mi grupo preferido. Salí apresuradamente de mi casa sin despedirme de nadie, al llegar a la tienda pregunté al dependiente (bastante guapo por cierto) por una guitarra reservada para ese día , muy amablemente me acompañó a la trastienda hablándome acerca de su afición por los instrumentos de esta marca, yo únicamente me fijaba en sus ojos verdes de manera que no alcanzaba a entender del todo lo que me decía, parece que él debió de darse cuenta de esto porque cuando quise darme cuenta sus labios estaban junto a los míos, me besaba apasionadamente, sus manos recorrían todo mi cuerpo provocándome oleadas de placer, mis manos también hicieron lo propio, en aquellos momentos sentí que ya no era yo , era un ser completa y absolutamente dominado por mis instintos y él estaba igual lo que hizo aumentar mi deseo aún más, poco a poco nuestras prendas fueron desprendiéndose de nuestros cuerpos era como si nos quemasen, no había tiempo para muchos preliminares así que lo sentí dentro de mi al poco tiempo, al rato, alcancé el máximo placer y sentí que me iba pero no metafóricamente sino de una manera real, y me fui, me fui de todo y de todos para ir a aparecer allí , en este extraño lugar, este lugar tan lejano, me temo, de mi planeta de origen…….



By : LeiaPF*Copyright 2007 *propiedad de The Shadow In The Mirror Web

Capitulo 1 de Wicca by Neko-chan





.:.Wings of Nightmare.:. Capitulo 1 – La bruja gato y el príncipe de los caprichos...¿Y una flor o era la anciana rara?



Wicca se despertó con un terrible dolor de cabeza. -¿Qué ha pasado? ¿Donde estoy…?- miró a su alrededor y comprobó que se encontraba en un callejón sombrío pero que al final se distinguía una hermosa plaza adornada por una fuente de estilo renacentista.

Con suma rapidez vino a su mente el recuerdo de la extraña carta y de cómo se había tomado todas aquellas pastillas.

-Winged paradisse – susurró con un destello en sus ojos – y… ¡He llegado sin necesidad de realizar ningún viaje astral !

Sin embargo, tenia la impresión de que cuando llego a ese mundo vio a alguien o varias personas…pero claro, las pastillas siempre le habían dado demasiado sueño.

Había tenido mucha suerte con que nadie la hubiera visto por ahí tirada y dormida.

Wicca intento levantarse aunque le costó un poco.

Al principio la luz de la plaza la deslumbro pero se acostumbró a los pocos segundos, así que se acerco a la fuente de cristalinas aguas y elegantemente tallada en mármol. Las esculturas de los ángeles le llamaron la atención mientras cogía entre sus manos agua de esa fuente. Estaba muy fría, cosa que agradeció bastante cuando deslizó su mano húmeda por su cuello y su nuca.

-Hola preciosidad – dijo una voz masculina a sus espaldas.

“Genial”penso Wicca , daba igual en que mundo se encontrara porque siempre aparecían ese tipo de hombres que odiaba.

Suspiró cansinamente mientras volteaba su cabeza y miraba al causante de su mal humor.

Era un soldado, pero no estaba solo, tenia a otros dos amiguitos a su lado.

-Vaya, es aun mas guapa que de espaldas- añadió otro de los soldados.

-Como un ángel- coreó otro y se rió. Wicca los miró con abatimiento, se levanto del borde de la fuente y siguió caminando.

Pero el primer soldado que le había hablado la cogió del brazo- Es de mala educación negar el saludo a un caballero que te muestra sus respetos.

-Hola y adiós - Wicca intento dar un matiz a su voz con un tono cortante.

-Nena con la voz tan dulce que tienes no has resultado borde ni por un instante ¿por qué no te vienes a tomar algo con nosotros?

Los otros volvieron a corearlo cuando acercó a Wicca su cara. No le quedaba otro remedio, ellos mismos se lo habían buscado.

-Suéltame-le ordenó Wicca con frialdad. -Oh venga, no te hagas de rogar – le susurró otro mientras rodeaba su cintura.

-Yo no me hago de rogar…- Wicca dio una patada lateral y se deshizo del soldado que le cogía el brazo, para después desenvainar la espada del segundo soldado y ponerla en el cuello del tercero como una amenaza- Ahora si que vais a rogarme vosotros.

-Dejad en paz a la muchacha- una afable anciana se acercó hasta ellos – Y por el amor de Dios chiquilla suelta esa espada.

Los soldados maldijeron por lo bajo yéndose sin mas y Wicca soltó la espada sobre el empedrado suelo de adoquines. Dejando en el aire el crispado ruido resonante del metal.

-Lo siento pequeña, no todos los soldados son así, si su majestad viese como se han comportado no durarían mucho en el puesto que tienen.

-Disculpe… ¿Dónde estoy?-le pregunto Wicca , antes de nada debía cerciorarse.

-Cariño estas en Randhell , en tu hogar…-sus pálidos ojos verdes y grises deslumbraron en su mirada enmarcada por arrugas- Bienvenida a Winged Paradisse…he esperado tanto…

Wicca estaba desconcertada -¿Nos conocemos?

-No- respondió la anciana mientras tiraba de ella hasta introducirla en una tienda, que resulto ser una especie de floristería.

-Que flores tan bonitas…- a Wicca le encantaban esas flores tan exóticas que nunca había visto en su vida…eran todas muy diferentes, hasta que vio una orquídea. Adoraba esas flores, se acercó decidida y tocó uno de sus pétalos, a lo que la flor respondió con un suave destello que dejaba un dulce aroma.

-Pero que…-Estaba fascinada.

-Esta orquídea reacciona con el poder espiritual de quien la toca exhalando la fragancia que desprende su alma- la anciana habló a su espalda sonriéndole – Hueles muy bien , señorita.

-¡Impresionante! Esto señora…-la miro con timidez.

-Mi nombre es Morgana , y para responder a tus dudas sobre este mundo no soy la mas adecuada.

-Morgana , ¿Cómo sabe de donde soy? -Cuando te agachaste a la fuente vi la marca de Wings of Nightmare en tu nuca – su voz se tiño de pura felicidad– Eres la elegida de esta ciudad, La bruja. Wicca abrió de par en par sus acaramelados ojos.

-Seiran, así se llama esta orquídea.-la abrazó tiernamente – Wicca, hasta que encuentres a tu protector ¿Me ayudaras con mi tienda?

Wicca asintió, apenas sabia nada de Morgana pero su aura no era mala…por lo tanto se esforzaría por encontrar a su protector.


*-*-*-*


La plaza principal de la ciudad de Randhell difería en muchas cosas con la vida en palacio. Aunque nunca se acostumbrara a sus ruidos y olores del todo, era su hogar. Y él haría todo lo que fuera por su gente.

-Ray, ¿Tanto te gusta la vida del vulgo? Tu no estas acostumbrado amigo.-como de costumbre en la violácea mirada de Yeik se dibujo un brillo de diversión.

-Puedo acostumbrarme a lo que sea.- contesto cortante y con altanería Ray. -No hacía falta que nos acompañaras a Kyoko y a mi hasta el mercado- miró hacia el puesto de armas en el cual se encontraba una chica de pelo negro con mechas rojas y con la extravagante particularidad de tener unos ojos que desprendian la sensación del fuego.

-Yo hago lo que me plazca- en ese momento pasaron unas muchachas al lado de los dos jóvenes y les sonrieron abiertamente.

Ray les sonrió, pero la sonrisa no llegó hasta sus ojos rojizos que ese día se mostraban más oscuros, recordando a la sangre.

-Yeik, he terminado – Kyoko habló a sus espaldas pero no miraba especialmente a Ray , sino a Yeik- pero me preguntaba si me ayudarías a escoger una espada.

-Tienes suerte de haber encontrado a tu elegida-le susurró a su amigo mientras veía como iba tras Kyoko.

-¿Vienes?-Yeik lo miró impaciente.

-No, me quedare rondando por aquí.

Y dichas aquellas palabras comenzó a caminar hasta la fuente de ángeles. Adoraba sus alas, le fascinaban y los odiaba puesto que esos seres eran libres de poder volar a las estrellas… Dio un puñetazo al agua cristalina de esa fuente haciendo que virara en dirección a donde había esparcido el agua.

Y en ese instante la vio y su mundo se paró por completo.

En la tienda de Morgana y arrodillada de espaldas se encontraba una chica, que tenía entre sus manos una maceta con una orquídea.

Observó con adoración su largo cabello dorado que caía en cascada hasta su cintura y brillaba como un espejo bajo el sol.

Y como un astro al que lo sacan de su eje gravitacional se quedó si aliento cuando volteó su cara y le miró con sus ojos color caramelo enmarcados por unas largas pestañas. Le dio un vuelco el corazón cuando de un ágil salto se puso en pié con su esbelta y frágil figura.

Lo primero que pensó su conciencia fue que era un ángel , ¿Qué podía ser sino una cosa tan hermosa?.

Cuando se dio cuenta en las estupideces en las que estaba pensando un nuevo sentimiento se instaló en su pecho.

Odio, eso era. Debía odiarla para no tirar al traste todo lo que había conseguido en años.

Y con paso decidido se encamino hasta ella, con el mero propósito de hacerle daño para borrar su fantástica imagen de su cabeza.

El dolor era mejor que otros sentimientos, y sin duda era más fácil odiar que…amar. -¿Qué desea?- la chica le sonrió mientras tocaba uno de los pétalos de esa orquídea y el fragante aroma de su alma pareció rozar la suya. A miel, olía a miel y a flor de cerezo.

Y su voz era igualmente suave y dulce.

“A ti” pensó su mente oponiéndose a su razón, pero la acalló rápidamente como un asesino que silencia el último grito de su victima.


*-*-*-*


Aquel hombre era sorprendente. Wicca no creía que existieran hombres de esa altura y con esos ojos tan extravagantes. Pero el seguía sin contestarle.

-¿Qué iba a desear yo de algo tan despreciable?- la fulminó con una mirada.

Una chispa se encendió en su interior ¿Qué se había creído?

-Perdone por parecerle despreciable sin conocernos de nada…-Wicca se calló al ver como con un ágil movimiento aquel extraño precipitaba de un manotazo la maceta al suelo.

-Seiran…-susurró ella, ¿Y él la llamaba a ella despreciable? Pues el era lo peor que se había cruzado en su vida, le daría una paliza que recordaría durante toda su vida.

-Que nombre tan poco original- añadió impasible.

-Eres lo peor, aquí el despreciable eres tu ¿Cómo te atreves?- observó como sus ojos como la sangre no mostraban brillo como antes de acercarse a ella.

Unos extraños también se acercaron.

-Vámonos- les dijo el extraño a un hombre de pelo rubio y ojos violáceos y una chica con el pelo negro con rasgos faciales muy bellos y letales.

-Oye- Wicca estaba realmente enfadada- No te vas a ir a ningún lado ¡Te voy a partir las piernas!

Se oyeron varios gritos ahogados y en un abrir y cerrar de ojos se vió rodeada de lanzas y el filo autoritario de la espada del hombre de ojos violetas que se ajustaba al contorno de su yugular de manera acuciante.

-Como osas hablar así al príncipe de Randhell, te encarcelaremos – afirmó un soldado que sostenía una lanza a escasos centímetros de su cintura.

-Me importa un comino quien sea, alguien le va a dar una patada en el culo y esa seré yo.- la mirada de fuego de la otra chica se clavó en la suya con interés.

-Que lenguaje más altanero señorita- ironizó el hombre que la amenazaba con su espada.

-Me estoy hartando…”Nigrum oculum…”- notó como Morgana le tapaba la boca. -Lo siento su alteza, es una bruja entrometida. -Mnnnnm(¿Qué haces?)- balbució Wicca.

-Si las dudas de tu destino quieres encontrar con aquel que odias iras- Morgana sonrió mientras sacudía cobre ella unos polvos.

Pronto no fue consciente de sí misma, Morgana la había drogado y aun así no la odiaba…


*-*-*-*


Morgana cogió a Wicca en brazos y se la tendió a Ray quien la miró con odio.

-Cuídala- mientras la tendía entre sus brazos aparto con sutileza su pelo hacia un lado, dejando a la vista la marca de Wings of Nightmare.

-Hoy los Dioses no paran de reírse de mi- Morgana miró con satisfacción que el joven no pudo ocultar nada en sus ojos cuando dijo aquellas palabras.

Pánico, temor, compasión, dulzura, alegría y…fascinación.

Ella lo había visto todo y había hecho lo correcto.

“Ojalá arranques de su corazón una sonrisa, Wicca” pensó la dulce anciana.

By : Neko-chan*Copyright 2007 *propiedad de The Shadow In The Mirror Web

Capitulo 2 -En Winged Paradisse-By Anke




CAPITULO 2. En Winged Paradise



Sentía el agua helada clavandose a su cuerpo como pequñas agujas afiladas.
Abrió los ojos de repente y por un instante sólo vio las nubes que se movían muy lentamente. Se sintió decepcionada.
Anhelaba encontrar el dueño de la voz que acababa de oir cuando abriera los ojos, pero no estaba ahí. Sólo había cielo. Un precioso cielo turquesa.
Se quedó unos minutos flotando en el agua deleitandose con el paisaje hasta que el dolor por el frío del agua se le hizo insoportable.
Entonces, se movió intentando localizar tierra firme. Vio la playa, a unos cien metros, y en el preciso momento en que la vio se percató de que no habia pensado en ningun momento en la posibilidad de que no hubiera tierra.
Al fin y al cabo, se había lanzado al mar y había perdido los sentidos durante un tiempo indefinido para ella, así que no hubiera sido extraño que se encontrase en medio del mar.
Suspiró al darse cuenta que se estaba preocupando por una estupidez, pues estaba claro que había tierra a la vista. Lentamente e intentando ignorar el frio, empezó a nadar hasta la orilla. Mientras se acercaba, se dio cuenta de que aquella no era la orilla de la que había partido. La ciudad que se alzaba ante sus ojos no era la suya en absoluto. Pero esta vez no se preoocupó, de hecho, en el momento de lanzarse al agua ya sabía que quizás no volveria a ver su ciudad jamás.
* * *
La ciudad estaba en efervesencia. En las calles se aglutinaba la gente provocando algun que otro pequeño incidente en ciertos puntos conflictivos. Los días de mercado solían ser caóticos. El chico salió del banco donde trabajaba de mal humor. Aquél día había tenido un sueño muy confuso y eso lo ponía nervioso. Generalmente, comprendía a la perfección el significado de sus sueños. Además, había tenido que madrugar, lo cual empeoraba su estado de ánimo. Se unió a la multitud sin apenas darse cuenta, y se dejó llevar hasta la plaza principal, dónde había el mercado. Una vez allí, vaciló. Estuvo dudando entre ir a visitar a su amigo, miembro de la guardia real, o no ir. Al final, decididó no ir, ya que estaba aun de mal humor y no quería pelearse con él por qualquier tontería. En cambio decidió pasear un poco. Estaba preocupado por su sueño y quería descubrir lo que significaba, y caminar le ayudaba a pensar. Intentó recordar, pero no podía retener ninguna imagen en concreto. Eso era lo más curioso. Normalmente tenía sueños muy nítidos. Hasta podía decir que los vivía. Pero de aquel sueño no podía reocrdar una sola sequencia. Estuvo caminando un buen rato sin resultados, asi que decidió que el esfuerzo no valía la pena: cuando tuviera que acordarse ya se acordaría.
El joven suspiró, un poco más relajado y miró a su alrededor. Había estado andando sin un rumbo fijo y ahora veía que sus pasos le habían traído hasta los acantilados que había al lado de la playa, un sitio perfecto para olvidarse de todo y relajarse. Se sentó, recostado en un árbol y cerró los ojos, notando como la brisa marina le acariciaba el rostro y el pelo verdoso. Sólo había estado allí unos minutos cuando oyó un ruido extraño. Mantuvo los ojos cerrados y escuchó con atención. Efectivamente, podía oír a alguien. Por el sonido, pensó que seguramente era alguien que no quería llamar la atención.
Decidió esperar.
* * *
Anke se encontraba detrás de unos arbustos. Había llegado a la orilla casi sin fuerzas, y no sabía hacia dónde ir. Su experiencia le había enseñado a desconfiar de todo lo desconocido, y desde luego esa era la primera vez que estaba en aquella ciudad, de modo que concluyó que pasearse por una ciudad desconocida, estando completamente empapada y con un principio de hipotermia, no era lo más adequado y hasta podía resultar peligroso. No estaba asustada, pero tampoco quería precipitarse, así que se había arrastrado hasta un lugar un poco escondido para poder pensar qué hacer en calma. No obstante, al insalarse, notó que se debilitaba aún más. El frío del agua y el cansancio la habían dejado exhausta. La cabeza le ardía. Mientras pensaba qué hacer escuchó llegar a alguien. Enseguida apareció en su campo visual la figura de un joven alto, de pelo verdoso, recogido en una pequeña coleta. Pensó en pedir ayuda, pero ¿quién le aseguraba que aquél individuo no era peligroso? Decidió observarle antes de darse a conocer, y se movió un poco para poder verlo mejor, pues el chico se había sentado, pero al momento se arrepintió de su acción: habría jurado que el chico se había percatado de su presencia. Se le aceleró un poco el corazón y enseguida notó que la tensión del momento había agotado del todo sus fuerzas. Sintió que perdía el control sobre su cuerpo: se iba a desmayar y estaba a merced de aquél individuo, pero ya no podía hacer nada para evitarlo.
* * *
El chico, que estaba atento al ruido de qualquier movimiento sigiloso se sobresaltó al escuchar el sonido sordo de algo que cae con todo su peso. Dudó unos instantes, pero enseguida se decidió. Fuera quien fuera, había quedado fuera de juego, fuese la razón que fuese. Aun así, cuando avanzó lo hizo con precaución. Lentamente, se acercó a los arbustos que había detras suyo, y los apartó con suavidad. Se sorprendió al comprobar lo que se escondía detrás. Allí, tendida en el suelo, había una muchacha aparentemente inconsciente. Vestía de negro y estaba completamente empapada. Su pelo castaño claro le cubría el rostro parcialmente. La contempló detenidamente antes de acercarse. Y entonces lo vio. En su tobillo izquierdo, había la marca. El símbolo de Winged Paradise. En aquél preciso instante se acordó de su sueño. Había soñado cómo esa misma chica, andaba por una ciudad que él no conocía, la había seguido hasta el muelle. En su sueño veía cómo la chica se lanzaba al mar por voluntad propia.
Veía cómo se sumergía en el agua.
Se oía a si mismo pronunciar las palabras... -Bienvenida a Winged Paradise... - el chico murmuró las palabras en voz alta.
Ahora lo entendía todo. Había despertado justo después de eso... por eso le parecía todo confuso. Había despertado justo después de invitar a Winged Paradise a su protegida.
* * *
Cuando se despertó Anke se encontraba en una habitación desconocida. Ya no tenía frío. Llevaba ropa seca puesta. Se incorporó con un movimiento rápido, y su mirada se encontró con unos ojos dorados, preciosos, que la contemplaban con simpatía.
- ¿ Te encuentras bien? - preguntó el chico de pelo verde.
Anke se quedó atóntia. Era él. Él era el dueño de la voz que la había traído hasta allí.
La chica lo contempló y sintió que estaba conectada a él de algun modo.
Era cómo si se conocieran de toda la vida.
- Tu me has traído hasta aquí, ¿verdad?- preguntó
- Sí... te encontré tirada en el bosque, ¡estabas ardiendo! Así que te traje aquí para... - el chico se detuvo al ver que Anke negaba con la cabeza.
- No me refiero a esto, me refiero a que me has traído a este lugar, a esta ciudad.- No era una acusación, y su voz sonaba amable, casi agradecida.
Así que el chico asintió con una sonrisa.
Él también notaba el vinculo existente entre ellos.
-Te lo contaré todo, pero antes tienes que descansar un poco.
Volveré en una hora.
- El chico volvió a sonreír y se retiró de la estancia.
Anke se levantó de la cama. Ya se sentía recuperada pero quería estar sola. Se acercó a la ventana y miró el paisaje. La ciudad era muy bella. Le gustó. Miró distraída a la gente que había en la calle, y se fijó especialmente en una chica alta de ojos marrones, con el pelo largo y ondulado que tenía una mariposa tatuada en la mano. Se fijó en ella porque era diferente del resto. Su mirada era diferente. Sus miradas se cruzaron un momento y Anke pudo sentirlo claramente. Aquella chica no pertenecía a aquél lugar. Igual que ella, era una intrusa. Sintió simpatía hacia aquella chica que seguramente se encontraba en la misma situción que ella. Le sonrió y ella pareció devolverle el gesto pero en aquél momento, un hombre pasó por delante y deshizo el contacto visual. Durante unos segundos la perdió de vista, y cuando pudo volver a mirar en su dirección, ya no estaba. Aún así, Anke se quedó con la impresión de que volverían a verse.
***
By : Anke*Copyright 2007 *propiedad de The Shadow In The Mirror Web